La ofensiva de Carod (o Vélez Díez)
Lo último que nos faltaba en Estepaís, un independentista catalanista victimista. Ahí es nada. El mayor transgresor para la convivencia nacional que ha sufrido España en los últimos tiempos, el símbolo del nuevo guerracivilismo tan en auge en la era ZetaPé, se nos quiere presentar ahora como un mártir de la derecha, de esta nueva derecha que le está empezando a coger el gustillo a algo tan progre como son las manifestaciones. Debe ser que no está acostumbrado el señor José Luís Vélez Díez (Carod Rovira para sus camaradas) a tener que soportar pancartas en su contra, dos concretamente, más que nada porque siempre han sido ellos los pancartistas. Y debe pensarse el independentista, muy modesto él, que meterse con su persona es meterse con toda Cataluña, y ha pensado que algo así no puede quedarse sin castigo, decidiendo 'pasar a la ofensiva'. En fin, qué voy a decir yo, solo que ideas de borracho las tenemos todos, pero eso, en estado de embriaguez. Claro que se me olvidaba que este personaje de la nueva farándula política española vive en un estado permanente de embriaguez separatista.
'Pasar a la ofensiva' dice. España entera tendría que pasar a la ofensiva cada vez que Carod abre la boca. Y con pasar a la ofensiva se refiere a denunciar al PP por amenzas de muerte (por dos pancartas en contra suya que había el sábado en la manifestación de Salamanca). Todo sea por 'callar a los fascistas', osea, todo aquél que se atreva a alzar la voz en contra de la opinión del Régimen. Y se quedó tan ancho diciendo cosas como éstas:
Y terminó el discurso con otra perla:
Pobrecito Carod, que pena me da. Deberíamos solidarizarnos todos con él y encarcelar a todos los que el otro día se manifestaron en contra del expolio del Archivo de Salamanca. O mejor aún, deberíamos encarcelar a los diez millones de votantes del PP. Pobrecito Carod que le han puesto dos pancartas. Pobrecito Carod que ha probado su propia medicina. ¿Acaso deberíamos recordarle lo bien que se lo montaron los de ERC el día doce de mayo del año pasado para rodear al señor Piqué y al señor Rato diciéndoles absolutamente de todo? ¿Que lo más suave que les dijeron fue 'asesinos'? Y sin recibir después el apoyo ni la solidaridad de ningún político catalán. Por favor, basta de chulería.
Con todo esto no quiero dar a pensar que estoy de acuerdo con las dos pancartas que se exhibieron el sábado en la manifestación. Todo lo contrario. Me parece mezquino lo que rezaban, igual que las que pudimos ver en todas las manifestaciones del Régimen contra la guerra o contra el Prestige. Y menos cuando para lo único que sirven es para tener que sufrir a un Carod Rovira más provocativo, si cabe.
'Pasar a la ofensiva' dice. España entera tendría que pasar a la ofensiva cada vez que Carod abre la boca. Y con pasar a la ofensiva se refiere a denunciar al PP por amenzas de muerte (por dos pancartas en contra suya que había el sábado en la manifestación de Salamanca). Todo sea por 'callar a los fascistas', osea, todo aquél que se atreva a alzar la voz en contra de la opinión del Régimen. Y se quedó tan ancho diciendo cosas como éstas:
(los que se manifestaban en contra del expólio del Archivo de Salamanca son unos) chulos de barrio, franquistas sin escrúpulos a los que desde aquí queremos decir que nosotros sólo creemos en la libertad y la democracia, y que sabemos que tanto una cosa como la otra acabarán triunfando, porque por encima de todo, viviremos y lo haremos en una nación catalana. (nosotros) tenemos la razón contra los bastardos y ladrones.
Y terminó el discurso con otra perla:
Basta de impunidad también, también de este odio permanente, del racismo y la xenofobia contra Cataluña que determinados diarios, radios poco cristianas y televisiones (fomentan). Basta de persecución contra la gente de conciencia libre. (deseo que Galicia) de una vez por todas se quite de encima la momia del franquismo que es Fraga.
Pobrecito Carod, que pena me da. Deberíamos solidarizarnos todos con él y encarcelar a todos los que el otro día se manifestaron en contra del expolio del Archivo de Salamanca. O mejor aún, deberíamos encarcelar a los diez millones de votantes del PP. Pobrecito Carod que le han puesto dos pancartas. Pobrecito Carod que ha probado su propia medicina. ¿Acaso deberíamos recordarle lo bien que se lo montaron los de ERC el día doce de mayo del año pasado para rodear al señor Piqué y al señor Rato diciéndoles absolutamente de todo? ¿Que lo más suave que les dijeron fue 'asesinos'? Y sin recibir después el apoyo ni la solidaridad de ningún político catalán. Por favor, basta de chulería.
Con todo esto no quiero dar a pensar que estoy de acuerdo con las dos pancartas que se exhibieron el sábado en la manifestación. Todo lo contrario. Me parece mezquino lo que rezaban, igual que las que pudimos ver en todas las manifestaciones del Régimen contra la guerra o contra el Prestige. Y menos cuando para lo único que sirven es para tener que sufrir a un Carod Rovira más provocativo, si cabe.

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